Te extraño
Si pasás por Reconquista y Perón a las 7 de la tarde vas a entender por qué hay una iglesia justo ahí, todo explota de luz y yo soy la abanderada.
Hay días donde nadie transmite nada como si se hubieran puesto de acuerdo, y menos mal porque después explota (también, sin saber, todo en sincronía). Explota en forma de una canción, explota en forma de un baile, explota en forma de una caricia, explota en forma de una rima accidental, explota en forma de un gesto al pasar.
Te contaba que hay iglesias porque son un lugar silencioso en medio de la ciudad y parecería que nadie se da cuenta, que es el secreto peor guardado porque entrás y no estás sola (Y en la catedral hay granaderos y eso es gracioso, y en la catedral cantan canciones nacionalistas y eso es una maquina del tiempo).
Yo ahora entro a las iglesias cuando te extraño mucho y te quiero hacer parte, y es un secreto que tenemos nosotras, y encima estamos rodeadas de arte de gente que explotó (muchos años antes que nosotras).
Salís a respirar el aire al balcón sólo porque sentís calor, ese es el plan, respirar y pensar “Otra vez estoy acá”.

Siempre que ando yirando o haciendo tiempo por CABA y encuentro una iglesia, entro. A pesar de ser católica porque les pintó a mis viejos y no sentir esta religión, me gusta ver cómo son por dentro y además descansar un rato, estar en silencio. En verano algunas se mantienen muy frescas. Voy a visitar esta que contás. Qué lindo volver a leerte lumiranda!